miércoles, 5 de noviembre de 2008

LOS TRES CASTIGOS CHINOS

Un hombre llega a una posada y le pregunta al administrador si tiene un cuarto para
pasar la noche...

El administrador era un anciano de 95 años de edad recién llegado de China. Este le
responde que solo tiene un cuarto en el tercer piso junto al cuarto de su hija, y se
lo ofrece, no sin antes advertirle que si le pasaba algo a su hija, le aplicaría los 3
castigos chinos.

El hombre le asegura que no va a pasar nada y acepta el cuarto. A la hora de la cena,
baja por la escalera una Chinita de unos 17 años de edad, muy hermosa y sensual.
Durante toda la cena la Chinita no deja de mirar al hombre y este no podía de dejar de
pensar en lo que le había dicho el anciano.

Por la noche, la tentación fue demasiado fuerte para el hombre y este, a escondidas
del anciano, fue bien recibido por la Chinita... Al terminar, regreso cansado a su
cuarto a descansar y se durmió.

A la mañana siguiente, amaneció con una roca inmensa encima de su cuerpo con un papel
que decía:

Plimel castigo chino: loca encima de cuelpo

El hombre piensa que si eso era lo peor que podía hacer el pobre Anciano, no iba a
haber mayores problemas, se levanta, carga la roca y la tira por la ventana. Al tirar
la roca por la ventana ve otro papel en el marco de la ventana que decía:

Segundo castigo chino: loca amalada a huevo delecho

El hombre al ver que la cuerda ya estaba llegando al punto en que mas se estiraría, no
se lo piensa 2 veces y se tira por la ventana, pensando que mejor un par de huesos
rotos que un huevo menos.

Cuando va cayendo por el segundo piso, lee un gran cartel en el piso que decía:

Telcer castigo chino: huevo izquieldo amalado a pata de cama

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